Saturday, July 07, 2007

UN DIAMANTE ES PARA SIEMPRE (Shine On You Crazy Diamond)


And I’m wondering who could be writing this song… (Jugband Blues)

Éste es Syd. Así le decían. Uno de los artistas que más admiro.

Él era el líder de su banda. Él le puso ese nombre tan chido. Era inglés y era un letrista muy ingenioso, con un humor muy particular. Componía las rolas, las arreglaba con sus broders y las cantaba. Inventaba sonidos con la guitarra, hipnotizaba, atraía, gozaba de una personalidad magnética. Desas que te marcan cuando las conoces. A los 20 era la figura representativa de la escena underground en la época más turbulenta que Londres había conocido hasta entonces. Sus shows eran un viaje porque innovaba con juegos de luces y todo el pedo. Qué chido haberlo visto en el escenario tocando slide con su zippo.
Aparte el tipo dibujaba pocamadre, pintaba, leía un chingo y creaba todo el tiempo.

Su mente ya viajaba muy alto, pero empezó a viajar cada vez más lejos cuando el Diamante, caótico y brillante, se volvió ácido. Tan lejos que de plano se perdió. De pronto se fue, su mente se fracturó. Floreció y estalló, como una supernova. Casualties of rock, dirían muchos. Se salió de su banda, luego se salió de la música y luego se salió de la vida.

Vaya con el absurdo perfil del genio-loco-atormentado, ese que tanto le complace al mundo. La humanidad presume y alaba a sus “locochones” como trofeos en vitrina. Pero siempre detrás de una conveniente vitrina, porque los genios de lejitos son más padres. Es más cómodo admirar a Van Gogh en una pared o en un libro que tenerlo de vecino gritándote y sangrándote desorejado en el tapete de tu puerta. Más triste aún es que ésa sea la referencia principal para quien cree conocerlo. El punto es aguas si te toca uno así al lado, puede no estar siempre tan padre. Si no pregúntenle al resto de Pink Floyd. Sin él su banda no podría haber comenzado, pero con él no podría haber continuado. La única forma en que Syd continuó con su grupo fue en las letras y en la obra de sus nuevos líderes, sus antiguos carnales.

Todo el mundo –literal– preguntaba por él. Pero Syd estaba en su casa. “Lo siento, Syd no puede hablar con usted”. Despreció el mundo y su reconocimiento. Igual fue una sabia decisión, quién sabe. Pink Floyd y el lado oscuro del lunático.

Un enigma, mientras conserve su calidad de enigma, será por siempre poderoso. De los enigmas parten los mitos. Y de los mitos nacen las leyendas.
Esta leyenda jamás volvió a platicar con música. De hecho casi no platicaba con nadie. Pintaba, veía la tele, rolaba en su bici y sacaba la basura.
–Oye wey, mi jefe dice que mi vecino dealado, el ñor pelón que nunca habla, era un rockstar.
–Sí wey ajá. No mames, tas pendejo. Y tu jefe igual.
Vivió medicado y se murió exactamente hoy hace cinco años. Cáncer pancreático. Tenía 60 años y sus ojos violeta ya eran negros como agujeros en el cielo, como dice su canción.

Sus cuatro carnales, extraordinarios todos, siempre le rindieron tributo. Hicieron de su banda una de las más grandes.
El enigma no murió sino trascendió, aunque no se haya dado cuenta. La leyenda sigue brillando como el diamante que es. Y todos sabemos que los diamantes son para siempre.

Hoy el tributo lo rindo yo.

Shine on, Syd.

14 comments:

Ros said...

¡Que chida la imágen!, ¿tu la hiciste? está bien jefa, acidita...y muy bueno lo de los locos/genios en la vitrina, a la gente le encantan los mitos por eso, porque sólo son mitos, la historia real no siempre es tan atractiva.

rogelio garza said...

qué chingona ilustración!

y qué chingón post, mi Franz.
te asiste la razón en cuanto a Barret y en lo que apuntas sobre los genios de lejitos. me ha sucedido que cuando conozco a un escritor que admiro termino decepcionado de él. Me digo: ¿este es el güey que escribió aquello tan chingón? me quedo con las letras, no con el escritor.
es cierto, no debe ser nada agradable vivir con un genio-loco o tenerlo cerca.

en este preciso instante me dispongo a poner algo en honor del buen Syd.

Shine on!

drneon said...

Buen Post Papirrin, y tienes razón...

Genios o no, los hombres son solo eso, pero mientras compartan su arte con el mundo creo que puede permitírseles el derecho de quedarse en su mundo el resto de sus dias.

El Arte de Barrett es sin duda una obra de autor, pero le pertenece al mundo, y a quien tenga la sensibilidad necesaria para decir: "¡Si, de aqui soy!"

paulina said...

ooooaaaauuu! franz, quedó buenísimo el texto, (hecho desde dentro). además la imagen con esos tonos y esas texturas le va perfecto, qué chido!!
saludos,
pb

Gimena Garza said...

A mi me gusta que el color de su piel sea puntual.

y que en sus ojos se vean notas musicales... wow!

Cualquiera puede perderse... pero no culaquiera es SYD.

Siete, muy bien G. Suena música íncreible.

rogelio garza said...

vengo de regreso a este post, porque me dejó pensando en lo que postulas (aaaaaaah, qué elevado se oye eso). es como el documental de DIG, sobre lo insoportable y lo imposible de convivir con el genio creador de Brian Jonestown Massacre. qué tipo tan insoportable, atascado y difícil, pero qué chingona música hace, la neta.

katia said...

oyes pero lo que pasa es DE QUE yo no se nada de sidbarre, la neta, tons pos te comento por comentar porque así que digas hijos hijo que grueso cómo sé del tema pos no, entonces si quisiera comentarte algo sobre tu texto pos tendría que ir a investigar un poco y la neta es que no tengo tiempo en este momento entonces para que no tenojes pos te dejo este comentario. ahh si la imagen está chirindonga, muy bonita, tu la hiciste? si o no si o no si o no si o no?

**aeromusa** said...

Existen miles de pretextos para quedarse a "dos centímetros de la locura"...
Y solo una casualidad excepcional,(o quizas algo de viento) para caer...


Sin embargo, hay quien no solo se deja caer, sino que crea su propio laberinto de locura... y todos contemplamos atónitos...

un beso
Bx*

MUSSA-HUMBERTA said...

Amén, amén. Putaa, hasta la piel se me crispó, agh, es inevitable.
Te felicito, lo describiste con todo su esplendor de diamente que fue, es y será. Ya me conmoví, mejor me largo.


Syd, el cósmicamente sinestésico ahhhhhhhhhh...

MUSSA-HUMBERTA said...

Mandando saludos, me gustó el post "Negro".
Negro, como las iris.

polvo de menta said...

poderoso

ese un adjetivo para syd

saludos
y un abrazo

lenina said...

Franz me gustó mucho tu texto.
Creo que tienes razón respecto al arte y los limites te la razón, precisamente ahi rádica el valor de éste: en poder trascender lo ordinario y cotidiano del mundo y lograr divisar lo extraordinario pero además compartirlo a través de sus obras.


Respecto a Syd, el mundo diría que pobre de él, sin embargo no creo que importe, él ya se encontraba mucho más lejos de aquí.. a él ya no le importaba.

Natalia said...

Barrett...el entumecimiento... gracias otra vez por escribir de el genio, de la locura, de lo que está "más allá de lo evidente". Tú eres una especie de genio también, gracias Franz.

Electric Wounds[zombie] said...

Y yo se que vos sabes, y muchos sabemos lo grande que fue...y serà...


Shine on!


n_n es agradable, que buscando una imagen para poner en mi blog encontrara vuestro blog...


Saludos.